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martes, 6 de agosto de 2013

The Stowaway

Sipnosis.

Media hora y nada.

¿Quién se creía este chico?.

Quizás el avió cayó en medio del trayecto, o simplemente, se arrepintió de venir…

La verdad que esto no me molestaba en lo absoluto, ahora. Luego de un tiempo, de saber la noticia, y de refunfuñar contra mamá, la idea de tener a este polizón en casa durante un tiempo, no me estaba cayendo del todo mal cómo hace dos semanas atrás.

Mamá estaba sentada en un asiento del gran aeropuerto Internacional de Londres junto a mí, esperando a que es tal Harry llegara de Holmes chapel.

Siento que a mi mamá verdaderamente le interesa su llegada. Lo que es yo… Bueno, aquí me tienen, concentrada en mi mp4, mientras ese tal Potter aparece.

Lo más probable es que estén preguntándose quien es Harry, y porqué está viajando en un avión hacía acá…

Dos semanas atrás.

Narración externa.

La señora Gina hablaba afanadamente por teléfono, mientras _____ veía un nuevo programa del mtv , tirada en el sillón de su acogedora y gran casa.

La lluvia no cesaba en Londres, tomando en cuenta que el invierno ya había casi terminado…Grandes goterones cayeron, caían y seguirían cayendo en la gran ciudad.

A ____ le gustaba eso…

Chocolates calientes, grandes y acogedoras pijamadas… sin tomar en cuenta que, el sonio de la lluvia, hacia perfecta la lectura de cualquier libro en las nubosas tardes londinenses…

-Pues sí, claro querida- escuchó a su mamá decir- ¿entonces?, todo confirmado.

¿Acaso estaba planeando una misión secreta esta mujer?.

La chica afinó su sentido auricular para poder escuchar mejor la conversación que sostenía su madre con quien sabe quién.

-¿Entonces en dos semanas más?, bueno, bueno. Adiós querida. Saluda a Gemma y a Harry de mi parte.

Colgó el teléfono mientras me daba una rápida y veloz mirada dándose cuenta que _______ la miraba atenta para saber el significado de lo que acababa de hablar.

-¿Qué está confirmado?, ¿Con quién hablabas?, ¿Qué pasará en dos semanas más?, ¿Quiénes son Harry y Gemma?

-¿ahora eres una policía de esas que interrogan?-acotó Gina burlona.

-Ya, enserio Má-dijo la adolescente- explicame.

- Bueno hija, ¿recuerdas a Anne, mi antigua amiga?-____movió la cabeza afirmativamente- pues, Harry su hijo, fue transferido al central institute of London. Y ya que ellos viven actualmente en Holmes Chapel, necesitan alojamiento por…-hizo una pausa- un tiempo indefinido para el muchacho, que por cierto, tiene tu misma edad.

-Ya…

La verdad, _______ intentaba asimilar mejor la información.

Caracoles.

Esto no se veía muy bien para ella.

Su vida transcurrió tranquila… sin la presencia de terceros en su casa.

Solo su madre y ella. No sabía para nada lo que era convivir con hombres. Ni mucho menos un desconocido.

-¿Y?, ¿contenta?-preguntó su madre

-Si, claro-intentó parecer convincente, pues, ¿Qué más se le podría hacer?.

Ese tal Harry Potter, llegaría a vivir a su casa, invadiendo su privacidad, e incluso, algo más profundo

Y ya no habrá vuelta atrás.

Capitulo primero

Dos semanas después.

Narra ______

-______- gritó Gina- ¡Ya es hora de levantarse!
Entre medio de refunfuños y quejidos por mi parte, logré levantarme, cambiarme de ropa arreglarme, y asearme.
-_____ si no bajas ahora te prometo que iré por ti y no querrás saber lo que va a ocurrir.

Rayos, mamá puede ser la criatura divina más tierna existente en la faz del universo. Pero vamos, anda, hazla enojar. Y rápidamente o te aventará un cojín, o te meterá hielo congelado por la espalda.
Y yo no quería eso.
Cinco minutos más tarde nos encontrábamos las dos subiendo al auto, y emprendiendo camino por la avenida norte para llegar al aeropuerto a buscar al “polizón”.
(…)
Y bueno, aquí me tienen, esperando a que el chico aparezca, para darle una cordial bienvenida.
- Should I, should I' Maybe I'll get drunk again I'll be drunk again I'll be drunk again To feel a little love – cantaba en un susurro, escuchando la tenue y suave melodía de Drunk, y la melodiosa voz de Ed Sheeran.
Una mano interrumpe mis pensamientos. Mamá hacía señas para que me parara, miré hacia adelante, y me encontré con un chico de cabello alborotado, y profundos ojos verde azulados. Me saqué rápidamente los audífonos, y me paré algo dudosa a saludar.
-Hola, –me saludó. Por alguna razón me temblaron las piernas.- Soy Harry, tú debes ser _____ ¿no?
-Hola, si, ¿y tu Harry?
Segundos luego de haber metido la pata preguntando algo que ya había anunciado el segundos antes mis mejillas enrojecieron.
-Creo que ya te lo había dicho-rió.
Mierda.
Agradezco al cielo que mi mamá saludó al chico y le trató de buscar conversación, o si no seguramente, hubiera empezado a correr y correr, o simplemente, avergonzarme más de lo que ya estaba.
-Y bien… ¿cómo estuvo el viaje?-vociferó mamá.
El chico le respondió algo que no logré captar, ya que el bullicio del aeropuerto ahogaba las palabras.
Caminamos intentando abrirnos paso por el gran aeropuerto hasta llegar al estacionamiento.
-Hija, súbete atrás con Harry, así aprovechan de hablar.
¡No!. Mis oídos no querían escuchar eso. ¿Mamá acaso nunca fue adolescente?, lo más probable es que haya venido implantada a este planeta por los extraterrestres siendo ya adulta.
Subí atrás por la puerta derecha y el por la izquierda. Al abrirlas –ambos al mismo tiempo- y mirar hacia adelante nuestras miradas se encontraron, provocándome un leve escalofrío por toda la espalda, haciendo que ambos miráramos al suelo incómodos.
Habían dos opciones; la primera, y poco probable debido al clima, era que justo en el preciso momento en que abría la puerta y que miraba hacia adelante encontrándome con los ojos de Harry, una de esas repentinas brisas londinenses se escabullera entre mis ropas produciéndome aquella extraña sensación…Pero hablando en serio. ¡A quien engaño!, eso no era para nada probable.
Sólo quedaba la segunda opción… Y ¡Oh!, mejor ni pensar en la segunda opción.

Capitulo Segundo

-¡_____!, ¿puedes mostrarle a Harry la casa?-dijo mi madre, mientras dejábamos las maletas en el suelo de la habitación principal.
Asentí, y le hice una seña a Harry para que me siguiera.
-Pues… esta es la cocina-dije- puedes bajar cuando quieras y hacerte un sándwich, una limonada o… lo que quieras-dije, intentado demostrar hospitalidad.
-Ajá-asintió Harry-
Seguimos caminando por la planta baja de mi casa, hasta llegar al patio. Nos acercamos a la piscina. Harry se agachó a tocar que tal estaba el agua.
-¿Asustado?-pregunté.
-¿por qué debería estalo?
- no lo sé… creo que si me mudo a una nueva ciudad, dónde no tengo a mi familia, ni a mis amigos, me sentiría asustada.
-Harry el grande no se asusta-dijo, intentando hacer una voz de hombre.
-Claro, por eso mismo no gritarás al saber que hay una araña en tu cabello-mentí, para ver su reacción.
- No caigo querida -respondió, a lo que yo le saqué la lengua.
Poco a poco congeniábamos más con Harry. Quizás en el podía encontrar algo más que un polizón. ¡Alto!, no piensen mal.
-y… ¿Qué música escuchas?-preguntó.
- Soy bastante variada en eso… Rock, Nirvana, Pearl jam…¿y tú?
-También me gusta el rock- dijo, mostrando una hilera de dientes perfectos- ¡Tengo el disco de Ledd Zeppelin!
-¡Genial!-exclamé.
Una voz proveniente de la casa – mi madre, obviamente- rompió el hilo de la conversación.
-Par de tortolos-vociferó- el almuerzo está listo.

Capitulo  tercero

Luego de almorzar, fui a mi habitación a hacer un poco de tiempo, recordando que hoy debía salir con los chicos, así que decidí leer un libro, para ser más específica the perks of begin a wallflower.

Leí, leí y leí, hasta que al parecer, me quedé dormida.

Desperté bastante somnolienta, y para serles sincera. Toda y asquerosamente babeada

-Mierda-susurré al ver la hora en mi radioreloj de escritorio.

Cómo ya es usual en mí, estaba atrasada media hora, siendo que todavía tenía que bañarme y alistarme.

Rápidamente tomé mi teléfono y le envié un mensaje a Lou.

“Tommo, dile a los chicos que llegaré más tarde. ¡Me quedé dormida!, para variar , xoxxx”

Volví a dejar el teléfono en mi mesita de noche y corrí hacia el baño a darme una ducha rápida.

Entre a la regadera y abrí el grifo dejando que la lluvia artificial mojara mi anatomía…Cinco minutos más tarde salía del baño de mi habitación y buscaba en mi armario algo digno que ponerme.

Al fin encontré algo cómodo. Me terminaba de poner la ropa interior, cuando siento unos pasos subir la escalera, alarmada reviso si el pestillo de la puerta está puesto y puedo dar un respiro al percatarme de que sí.

-______- dijo Harry mientras tocaba la puerta.

-¡Espera!-dije apresurándome en ponerme la ropa.

-No te preocupes en abrir-Contestó- lo que pasa es que tu madre me avisó que saldría esta noche a no sé donde, así que tendrías que quedarte de dueña de casa esta noche; dijo algo cómo “dile que se olvide de salir con sus amigos”-intentó imitar la voz de mi mamá, lo que me hizo reír, a pesar de estar cabreada por que mis planes se habían frustrado.

M’ierda, eso no estaba entre mis planes, al parecer, hoy no saldría ni a la esquina.

-Okay Harry-dije- dile que hoy me quedaré de niñera cuidándote –dije ignorando que él era mayor que yo- y que gracias por arruinar mis planes.

Harry solo atinó a reír y a bajar las escaleras rápidamente, mientras yo, me quitaba la ropa que había comenzado a ponerme antes, y elegía un conjunto para andar en la casa.

Terminé de asear mi cuarto media hora más tarde, y esta vez, envié un mensaje a Sandy, mi mejor amiga, diciendo que no iría definitivamente.

Bajé los escalones sin prisa, para encontrarme con un Harry aburrido mirando la televisión, mientras comía mis galletas favoritas.

-¡Oye!, ¿Quién te dio eso?- le dije, mientras en broma, le quitaba las galletas de cacao- nadie toca las galletas de cacao de ______, son sagradas.

-Tu mamá me las dio- dijo él, riendo.

-esa señora se las verá conmigo, seguro se está vengando-exclamé-¡Todo porque cuando pequeña gasté su maquillaje para hacerle una tarjeta de navidad!.

Harry rió, mientras recibía la nombrada caja con galletas que yo le había quitado antes.

Me senté junto a el, para ver la televisión; grato error, estaban dando comerciales y, automáticamente, se formó un silencio un poco incómodo.

Capitulo Cuarto

-¿Qué te parece si pedimos pizza?-dije, rompiendo al propio la tensión del ambiente.
-¡Una con carne y queso!-dijo, cómo un niño pequeño-
-Soy semi vegana-atajé- no como carne; solo pollo y pescado, aunque por obligación de mi mamá.
-Oh… Entonces ¿una napolitana?-Preguntó.
-Eso estaría mejor- respondí- emmm, ayúdame a encontrar el teléfono inalámbrico-dije mirando hacia todos lados, intentando divisarlo- siempre se pierde ese maldito aparato.
Los dos nos paramos y buscamos entre los sillones, ¡Voilà!, ahí estaba, al parecer los dos lo habíamos divisado al mismo tiempo, ya que, acercamos nuestras manos para tomarlo a la misma vez, provocando un rose entre ellas. Fue extraño, demasiado quizás. Sentí algo raro en mi cuerpo al sentir su tacto, por lo que saqué mi mano en un dos por tres sonrojada. El me miró extrañado mientras me sonreía a la vez, lo que provocó que desviara mi mirada aún más nerviosa.
¿Qué era lo que había pasado?
Capitulo  5

Tomó el aparato y me lo tendió, lo tomé y disqué el número del repartidor de pizza, pedí una napolitana grande y me senté en el sillón, haciendo un zapping en la tv junto con Harry.

Al fin encontramos algo digno de ver; The art of getting by.

Una película hermosa que recién empezaba.

Nos entregaron la pizza, la comimos, y, a punto de reventar nos dimos las buenas noches y nos dirigimos a las habitaciones correspondientes.

(…)

Era muy temprano cuando desperté-por lo menos, para mí-, y luché contra las sábanas un buen rato, hasta que me decidí por tocar teclado, inspirada por los goterones que caían todavía en Londres.

Mamá me llamó a desayunar, pidiéndome que despertara a
Harry quien dormía aún.

Me dirigí a su cuarto, le hablé y no contestó, debido a eso, comencé a preocuparme, e incentivada por la curiosidad, abrí la puerta sigilosamente.

¡Graso error!

Un gran desorden reinaba en la alcoba, y un bulto destapado con rizos en la cabeza descansaba en ropa interior con los párpados cerrados.

Harry.

En ropa interior.

Cerré la puerta de golpe, para luego haberme arrepentido de hacerlo, seguramente lo había despertado, y se daría cuenta que alguien había entrado a su pieza y, si, la suerte no me acompaña-como siempre- descubriría que lo ví en ropa interior.

Quizás para otra adolescente, una chica acostumbrada a ver este tipo de cosas, o Tiffanny, hubiera sido de lo más normal ver a un chico en tales condiciones… Pero yo soy ______ más virgen y más pura que la virgen de Calcuta.

Bueno, quizás no tan pura…

Mis pensamientos se vieron interrumpidos por el típico sonido de los resortes de la cama.

Toqué la puerta y una ronca y melodiosa voz llegó hasta mis oídos.

-¿ah?-dijo Harry somnoliento.

-el desayuno está preparado-exclamé mientras me retiraba sin dejarle opción de responder.

(…)

Harry bajaba la escalera con una polera azul marino debajo de una camisa cuadrillé oscura, unos jeans negros y unas converse.

Su estilo desprolijo pero arreglado era cómo el de un adonis.

-Cierra la boca, andan moscas- susurró mamá en mi oído.

Me puse roja cual tomate y comencé a mirar el suelo, esperando que Harry se sentara.

Mamá tomó su típico desayuno rápido y salió a hacer unas compras, dejándome a mí y a Harry solos.

-Y… ¿Qué harás hoy?- Dije para romper el silencio.

-No lo sé, la verdad me gustaría salir, pero no conozco nada del lugar-dijo, divagando- pero, ya que tengo una amiga muy tierna y buena persona…

-Okay, okay-atajé sus palabras- hoy tengo que salir, es sábado, nos juntaremos en la Hinight, una discoteque, irán mis amigos, bailaremos y la pasaremos bien… ¿quieres ir?

-No me dicen el rey de la noche por nada querida _____- dijo.

Dicho esto, sellamos el panorama con una mirada furtiva